Una canción de amor (a Leticia)

Así mismo lo entendí yo
el día en que te conocí;
mil y un veces la he oído
y seguirá siendo así.

El amor surgió ipso facto,
tomar la decisión no demoró:
mi corazón pronto se enamoró
y lo sellamos con un pacto.

Tu dulce voz, tus palabras,
tus caricias y tus besos,
me sumieron en un embeleso
del que nadie jamás escapa.

No me pediste riquezas,
tampoco una estrella,
tan solo que te quisiera
y lo hice con mi alma entera.

Y así fue como supimos
que uno para el otro nacimos
por lo que preferí casarme
y vivir de tu alma cautivo
a la ignominia del contubernio.

Conté cada gota de rocío
que caía mientras a mi lado
en el lecho dormías, plácida,
y entonces supe que contigo

Estaría oyendo la más bella
canción de amor, que era
el palpitar de tu corazón,
y que por el resto de mi vida
sería yo el ser más feliz
que en esta tierra habitó...

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